letra oemas

César Vallejo - Manuel Felipe Rugeles - Angel Augier - Dulce María Loynaz

Septiembre


Aquella noche de septiembre, fuiste

tan buena para mí... hasta dolerme!

Yo no sé lo demás; y para eso

no debiste ser buena, no debiste.


Aquella noche sollozaste al verme

hermético y tirano, enfermo y triste

Yo no sé lo demás... y para eso,

yo no sé por qué fui triste... tan triste!


Sólo esa noche de septiembre dulce,

tuve a tus ojos de Magdala, toda

la distancia de Dios... y si fue dulce!


Y también fue una tarde de septiembre

cuando sembré en tus brasas, desde un auto,

los charcos de esta noche de diciembre.


César Vallejo (1893-1938)

Volver al principio

Todo lo que es mi vida está en tu vida


Tu alegría define mi alegría.

Tu ternura construye mi ternura.

Elevándose a ti mi poesía,

consagrada a tu amor, se trasfiguran.


Tu mirada, perfecta como el día,

¡qué suavidad al corazón procura!

Sobre él vuelca siempre la armonía

interior que le anima en su dulzura.


Cuando te digo mía es porque siento

rondar cerca de mí tu pensamiento,

imagen de la estrella y de la rosa.


Todo lo que es mi vida está en tu vida,

como el alba en el lirio sumergida,

como el oro en la ardiente mariposa.


Ella hasta en la razón y el desatino

dueña de mi dolor y mi alegría.

En el agua diamante y en el vino

uva y fresa maduras bajo el día.


Ella en la ausencia, flor de lejanía.

En el recuerdo, voz de melodía

y en la nostalgia, fuego de esperanza.


Ella en la soledad tan sólo mía.

Desnudo amor que entre mi sueño avanza

como la forma de la Poesía.


Manuel Felipe Rugeles (1904-1959)

Volver al principio

No te voy a decir


No te voy a decir

que quiero ser la arena

que tus pies desnudos acaricie,

ni los rayos del sol que bajen jubilosos

a dorar más aún

la fina miel que forma tu epidermis,

ni el agua que la abrace con su espuma

ni el viento que la bese

y agite sus cabellos.


Sólo quiero pedirte que no dejes

que el beso y la caricia

de la arena y las olas,

de la luz y del aire,

destruyan la huellas de los míos

ni mi recuerdo que te sigue

como muda presencia inevitable.


Angel Augier

Volver al principio

Si me quieres, quiéreme entera


Si me quieres, quiéreme entera,

no por zonas de luz o sombra...

Si me quieres, quiéreme negra

y blanca, Y gris, verde, y rubia,

y morena...

Quiéreme día,

quiéreme noche...

¡Y madrugada en la ventana abierta!...


Si me quieres, no me recortes:

¡Quiéreme toda... O no me quieras!


Dulce María Loynaz

Volver al principio