CHISTES


Martín estaba trabajando, cuando su jefe le pregunta:
¿No va a ir al velorio de su suegra?
Y él le dice:
No jefe, primero el trabajo, después la diversión.

En una cátedra de la carrera de Derecho le dice el profesor a los estudiantes:
Hijos mios, recuerden que cuando sean abogados, los casos a veces se ganan
y a veces se pierden, pero siempre se cobran.

Estaba Carlitos llorando a moco suelto en la urgencia de el hospital,
en eso se le acerca un hombre y le dice: Oiga, ¿Por qué está llorando?
Y Carlitos contesta: Es que se me muere mi suegra en 2 semanas, hermano.
Y el hombre le contesta: No se preocupe, ¡2 semanas se pasan volando!

Un señor estaciona su auto frente al hotel, pide una habitación para descansar.
Más tarde baja a buscar su auto y se encuentra que su auto no estaba,
y en el lugar estaba una bicicleta muy deteriorada con un cartel que decía:
"PRUEBE ANDAR EN ÉSTA BICICLETA Y SENTIRÁ LA NECESIDAD DE ROBAR UN AUTO"

Va un abogado con su hijo a su hacienda ganadera. El hijo le pregunta al abogado:
Papá, papá, todo lo que veo a mi alrededor es ganado. ¡No hijo, es robado!

Un señor hace parar un autobús, y le dice al chofer:
Oiga, ¿este autobús me lleva al cementerio? Si se pone delante, es posible.

En la funeraria... ¿Qué quiere que le hagamos a su suegra?
¿Incinerarla o enterrarla? ¡Las dos cosas! ¡No corramos riesgos!

En qué se diferencia un abogado a un cuervo? En que uno es rapaz, ladrón y traicionero,
y si puede te saca los ojos, y el otro es un inocente pajarito negro.

Va un hombre en un ferrari, se salta todos los semáforos, y al final atropella a un viejito el que dice:
¡Usted está ciego o qué! El hombre dice: ¿Yo ciego? ¡Si le dado de lleno!

Una pareja de esposos discutía, y el marido dice: ¡Es que tu mamá tiene la culpa de todo!
La esposa responde: Sí, ya sé que tu no quieres a mi mamá.
¿Quién dice que no quiero a tu madre, si yo la quiero igual que a la cerveza.
La esposa, conocedora de la pasión de su cónyuge por la cerveza, le dice con tono de interrogación:
¿Tu quieres a mi mamá igual que a la cerveza?
Sí, quiero a tu madre como a la cerveza, porque la quiero fría, con la boca abierta y echando espuma.