
Daniel
Pedrosa
Pedrosa se ha
convertido en el segundo campeón del mundo más joven de la historia al serlo
con 18 años y 13 días, en tanto que el italiano Loris Capirossi, que ganó en
esta cilindrada en 1990, lo fue con 17 años y 165 días. Pilotos de la talla
de Valentino Rossi, Manuel Poggiali, Haruchika Aoki o Alex Crivillé lograron
su objetivo más tarde.
El campeón del mundo de 2003, el español Daniel Pedrosa (Movistar Honda)
sufrió una grave caída en el transcurso de la primera jornada de
entrenamientos libres del Gran Premio de Australia de 125 c.c., que se
realizó en el circuito de Phillip Island y en la que se fracturó los dos
tobillos.
Daniel Pedrosa se fracturó los dos tobillos en el circuito de Philip Island,
tras una caída en los entrenamientos.
El joven campeón de 18 años fue operado con éxito en Melbourne de una
fractura grave del astrágalo izquierdo y otra, mucho menos alarmante, del
maléolo externo derecho. La primera lesión requiere además ocho días de
hospitalización. "Esta intervención debería acabar con cualquier peligro para
el futuro de Pedrosa. Si todo va bien el piloto español estará recuperado en
tres meses y podrá comenzar la temporada que viene del campeonato",
aseguraron los médicos de la clínica móvil que sigue todas las pruebas del
Mundial.
Dada la gravedad de la fractura del astrágalo izquierdo se decidió operar de
urgencia a Pedrosa en tierras australianas. "Es una lesión muy delicada, ya
que cuando se rompe se pueden sufrir problemas de vascularización e incurrir
a veces en una necrosis inexorable. El largo viaje a España en estas
condiciones habría sido muy peligroso para el futuro del piloto",
comentaron.
El piloto español, que esperaba con ilusión la última prueba de la temporada,
el Gran Premio de la Comunidad Valenciana, el 2 de noviembre, para ostentar
su corona, tuvo que conformarse con una vuelta de honor en coche.
Toni Elías
Toni Elías Justícia, nacido en Manresa el 26 de
marzo de 1983, es hijo de una familia de auténticos entusiastas de la moto.
Su abuelo, Toni, inculcó la filosofía de las dos ruedas a sus descendientes,
y sus dos hijos Toni, el padre del piloto, y Jordi fueron los
‘reyes’ del motocross nacional durante años. Toni Elías logró
once títulos de campeón de España de motocross.
La familia Elías rige un concesionario oficial Yamaha en Manresa, que se
convirtió en el patio de juegos del joven Toni. La moto ha sido un referente
constante en su vida y más desde que a los siete años tuvo su primera
‘pocket bike’. Tras un incipiente paso por el motocross, pronto
descubrió su verdadera pasión: el asfalto y por aquel entonces, las
minimotos. A partir de ese momento, con apenas nueve años, Toni Elías comenzó
sus primeros pinitos en el mundo de las carreras, logrando ya sus primeros
éxitos.
En el ’93, Elías acabó tercero en el Campeonato de Catalunya de
Minimotos, y un año más tarde logró el subcampeonato. Las minimotos se
quedaron pequeñas para el joven Elías, que decidió junto a su familia probar
suerte en las carreras de scooters. En los tres años sucesivos, ’95,
’96 y ’97, Toni Elías tuvo actuaciones brillantes con los
scooters, lo que le llevó nuevamente a plantearse metas mayores. Ese mismo
año disputó también el recién creado Open RACC de 50cc con una Yamaha TZR
50.
Un año después, Elías debutaba a los mandos de una Yamaha 125 GP en el
Campeonato del España de 125cc. cuando apenas contaba 15 años. A pesar de su
nula experiencia con motos “grandes”, elpiloto de Manresa logró
sumar sus primeros puntos y terminar en la vigésimo tercera posición.
En 1999, Elías continuó disputando el Campeonato de España de 125 y obtuvo la
tercera posición final en la clasificación general. Su primera incursión en
el Campeonato del Mundo como “wild card”, el Gran Premio de
España y ese mismo año sumó sus primeros puntos en el Mundial en el GP de la
Comunitat Valenciana al acabar la decimocuarta plaza.
El 2000 significó su primera temporada completa en el Mundial de 125cc. Fue
un año difícil en muchos aspectos, pero Elías supo aprovechar su oportunidad
y acumular experiencia. Su actuación esa temporada le sirvió para hacerse un
sitio la temporada siguiente en la estructura que el ex piloto Alberto Puig
creó para el Mundial de 125cc.
Fonsi Nieto
Fonsi Nieto no dudó
en asegurar que "es mucho más peligroso circular en moto por Madrid que
correr en un circuito. Me hubiera gustado ser campeón, pero estoy muy
contento porque en este último año he aprendido mucho y, también me queda
mucho por aprender en el año que me queda en esta cilindrada". Destacó de sus
estrategias el haber progresado lentamente: "es bueno ir subiendo escalón a
escalón. Pasé por muchos campeonatos antes de presentarme al Mundial y mi
clave ha sido que, allá a donde he ido, he peleado para ganar".
Siendo su apellido Nieto, Fonsi señaló que "ese apellido no me ha cerrado
puertas. Es un orgullo llevarlo y me ayudó mucho al principio, pero pasado la
fase de aprendizaje, a mis primos y a mi se nos criticaba si quedábamos un
poco atrás".
De su tío Ángel Nieto, comentó que "me he ayudado mucho, pero mí tío, como el
resto de la gente, está en el muro viendo la carrera. El que está encima de
la moto soy yo y ahí no te puede ayudar nadie".
Y es que, Nieto no quiere dar el salto a "500 hasta que no alcance mis sueños
en 2,5. Todos mis esfuerzos van dirigidos a conseguir ser Campeón del Mundo,
la categoría me da igual. Pero en 2,5 me queda mucho por aprender y he
decidido estar una o dos temporadas más", sobre todo porque, "500 significa
empezar de nuevo, con gente nueva, en una competición nueva y con una moto
que no he cogido nunca", confesó el motociclista, quien explicó las
diferencias entre la moto que actualmente utiliza, con motor de dos tiempos,
110 caballos y 90 kilos de peso, frente a las GP, cuyo motor tiene cuatro
tiempos, 240 caballos y 140 kilos de peso.
No obstante, Nieto afirmó que "no puede bajar la guardia, porque la carrera
de un motociclista dura a lo sumo 15 años y tengo que tomar decisiones
rápidas y al mismo tiempo muy pensadas".
Nieto, quien contó que
aprendió a subirse en una moto de muy pequeño cuando él y su primo Pablo se
la pedían prestada a su tío Angel Nieto, comentó que Madrid carece de un buen
circuito. "El Jarama es un circuito fantástico, de los más bonitos en los que
he corrido. Además, le tengo mucho cariño porque en él gané mi primer
Campeonato de España, pero ya está muy viejo y es muy difícil reconstruirlo y
arreglarlo. Hace unos meses vi al Alcalde y me dijo que están proyectando un
nuevo circuito. Sería fantástico. Pero yo creo que el gran problema de Madrid
es la falta de buenos circuitos de supermotar, mientras que los catalanes
tiene muchos. En Madrid hay pilotos lo que faltan son infraestructuras",
comentó el motociclista quien dijo que, actualmente, el coste de su equipo
asciende a más de 1000 millones de pesetas, una cantidad astronómica
comparada por ejemplo con el importe de las becas ADO. "Aún no me explico
cómo compañeros míos, como Jesús Carballo, Bicampeón del Mundo, pueden vivir
con dos millones de pesetas. No conozco a ningún deportista que esté en esto
por dinero, pero siempre hay un término medio", apuntó Nieto.
Sete Gibernau
Pese a su veteranía y madurez, ha sido la
revelación de la temporada del Campeonato del Mundo de Motociclismo. Sus
triunfos en los grandes premios de Sudáfrica, Francia, Holanda y Alemania le
acercan al tetracampeón Valentino Rossi, de quien dice que “es el
mejor, pero no es imbatible”.
El sueño que tanto ansiaba, estar entre los mejores, por fin se hace
realidad. Tras once temporadas como profesional, ha optado al título mundial
de motociclismo en la categoría reina.
De momento, este año ha logrado cuatro victorias y ha conseguido la segunda
posición en la clasificación del campeonato. “Rossi es el mejor, un
fenómeno, pero no es inalcanzable; se le puede ganar y lo estoy
demostrando”, señala el piloto barcelonés, orgulloso de meter presión
esta temporada “al monstruo”; así denomina a su admirado
Valentino: “Antes ganaba con la gorra por el material que tenía. Ahora
trabaja más y es el primero en salir a la pista; se preocupa de lo que está
pasando”.
Sete, que el pasado mes de abril superó un duro mazazo cuando perdió a su
compañero de equipo Daijiro Kato –“la vida es cruel, nadie está
preparado para entender la muerte”, reflexiona–, reconoce que es
algo muy gordo lo que está consiguiendo, pero es realista y humilde, y sabe
que aún tiene mucho que aprender: “Claro que quiero ser campeón del
mundo. Si no fuera ambicioso, no habría ganado este año cuatro grandes
premios. A veces es mejor ser cuarto, pero yo no me guardo nada. Quiero ganar
cada carrera, por eso me caí en Jerez cuando iba segundo”. De las
cuatro victorias de esta temporada, nunca olvidará la del circuito de Le
Mans, por el mano a mano espectacular con Rossi en la última vuelta.
Sete Gibernau, nieto del fundador de la mítica Bultaco, se rebela ante los
advenedizos que opinan que por llevar el apellido Bultó le han regalado más
oportunidades: “No seré tan mal piloto cuando Telefónica apuesta de
esta forma por mí y cuando Honda quiere renovarme por dos años. ¿Cuándo me
darán los mismos medios que a Rossi? Si es el número uno, es porque se lo
merece. Yo todavía me lo tengo que ganar y debo aprender lo que significa ser
campeón del mundo”. Aunque muchos lo consideran un kamikaze, a
Gibernau, que en diciembre cumplirá 31 años, no le da miedo rodar a 280
kilómetros por hora con la pista mojada. Se considera una persona sencilla,
respetuosa y muy orgullosa. Perdona pero no olvida.

Autor: Iv. Gó.
Gr.
Última modificación: 9 de noviembre