
Es un ogro
grande y verde que vive en un pantano. Su gran corazón, a la par de su
tamaño, demuestra que la belleza es algo muy subjetivo y que todos podemos
ser hermosos independientemente de nuestro aspecto. Su bondad le convierte en
el héroe del cuento que salva a la princesa en apuros y en el único capaz de
hacer reinar el bien.
Es el primero en
descubrir la bondad de Shrek a pesar de la apariencia del ogro. Se convierte
rápidamente en el fiel escudero de Shrek en su arriesgada misión de salvar a
la princesa Fiona. Parlanchín hasta decir basta, sus dotes de persuasión y
tenacidad hacen que al final nuestro héroe, un ogro acostumbrado a la
soledad, le acepte..

Se
trata de la bella princesa que todo cuento que se precie debe tener. Como no
podía ser menos, se encuentra en apuros por lo que Shrek debe rescatarla para
que se despose con el malvado Lord Farquaad. A pesar de su apariencia, no se
trata de la típica damisela, sino que es una auténtica bomba de relojería.
Lleva largo tiempo encerrada en una torre por lo que espera que en su rescate
acuda un príncipe azul y no un monstruo verde.
Sus ojos brillan en la
oscuridad con ese presagiante escalofrío que sigue a los forajidos o
ladrones. Este felino se aparece en frente de Shrek y Asno y los reta a un
duelo, del que todos saldrán ilesos.
Por supuesto juega un papel principal en la amistad del Ogro y el Burro, que hizo reir a chicos y grandes (no se sabe a quién más) durante el verano del 2000.