Volkswagen es el mayor fabricante de automóviles de Europa y uno de los más importantes del mundo. Tiene su sede central en la ciudad de Wolfsburg, en el estado federado de Baja Sajonia de Alemania. El nombre Volkswagen significa en alemán automóvil del pueblo. Ello es debido a que en los años 30 surgió en Alemania el proyecto de construir un automóvil que fuese asequible para un gran número de personas.
El Volkswagen Polo acaba de cumplir 25 años. Un cuarto de siglo durante el que se han fabricado 6.500.000 unidades en tres generaciones diferentes. La evolución tecnológica del Polo, ha marcado hitos importantes en la historia reciente del automóvil, entre otras cosas, por el constante desarrollo de este vehículo compacto, confortable y funcional. El Polo ha sido, durante toda su vida, punto de referencia en temas tan importantes como calidad, confort y seguridad.
El primer modelo Polo fue presentado al público en
Hanover en marzo de 1975: un coche con espacio suficiente para
cuatro pasajeros adultos, un amplio portón trasero, moderna tracción
delantera y un alto grado de seguridad. El Polo incorporaba
un nivel de equipamiento sencillo y de menor precio, lo que le convertía en
un excelente vehículo inicial para la gama Volkswagen.
En definitiva, 40 CV, dos niveles de equipamiento y un precio de 7.500 marcos
alemanes (640.000 pesetas al cambio actual) y un alto nivel tecnológico,
particularmente en el tren de rodaje y el motor montado transversalmente, que
proporcionaba al modelo una velocidad máxima de 132 km/h.
En enero de 1977 se lanzó la versión de tres volúmenes,
particularmente para aquellos mercados en los que existía una gran demanda de
berlinas pequeñas con maletero. La gran capacidad del maletero y el mayor
peso del modelo fue la razón primordial para incrementar las medidas del
coche, que también aumentó la potencia de su mecánica hasta los 60 CV.
En mayo de 1979, se habían construido 500.000 unidades. A la planta
de producción de Wolfsburg , se sumaba la factoría de Landaben, en
Pamplona.
Cerdeña fue el lugar elegido por Volkswagen para
presentar la segunda generación del Polo, poco antes del
Salón Internacional del Automóvil de Francfort. Si bien el
eficaz tren de rodaje no se modificó, la carrocería se diseñó de nuevo.
La apariencia de la segunda generación asemejaba al Polo a
un pequeño coche tipo "station-wagon" con un importante espacio para la
carga. Con los respaldos de los asientos traseros abatidos, el espacio de
carga crecía desde los 265 litros hasta los 1.000, un verdadero récord en su
categoría. Los motores utilizados eran el 40 CV (con cámara de combustión
optimizada, lo que mejoraba su curva de par), un 50 CV y un 60 CV.
Un modelo interesante para la época fue el Formel E, de comportamiento muy
económico. Equipado con el motor de 1.1 de 50 CV, en este modelo la relación
de la cuarta marcha era más alta, lo que ayudaba a reducir el consumo.
En agosto de 1982 se presentó el Polo Coupé,
disponible en un principio sólo con los motores de 40 y 50 CV.
Posteriormente, se presentó una versión del coupé con motor de 1.3 litros de
75 CV con carburador de dos cuerpos. En 1986 se lanzó el tope de
gama, el Coupé GT40, con una velocidad máxima de casi 200 km/h, motor de 115
CV y un compresor G con una espiral de 40 mm de grosor.
El Polo Fox, fue una edición especial que se convirtió en un
éxito de ventas a partir del otoño de 1984. Con una gama de
colores llamativos, utilizó el motor de 45 CV y se comercializó con un precio
de 11.490 marcos (975.000 pesetas al cambio actual).
El Polo Diesel de 45 CV con caja de cambios de cinco
velocidades, que se presentó al mercado en 1986, fue otro
"best-seller" de la historia del Polo. Este vehículo
alcanzaba una velocidad superior a los 140 km/h, con un consumo medio de sólo
6,0 litros cada 100 km..
En 1986, Volkswagen integró un
micro-catalizador con un diámetro de pocos centímetros en el sistema de
escape del Polo, lo que ya supuso un paso importante en el
control de emisiones de escape. Con la llegada de los motores de inyección, y
a partir de 1990, todos los motores de gasolina de los modelos
Polo incorporaron catalizadores de tres vías.
En el otoño de 1990 se realizó un desarrollo gradual de todos los
modelos, con cuatro mecánicas de gasolina (45,55,75 y 113 CV) y una diesel
(48 CV). Las versiones más potentes incorporaban caja de cambios de cinco
marchas y comenzaron a instalarse los primeros airbags para incrementar la
seguridad pasiva.
En agosto de 1994 Volkswagen presentó en París
un Polo prácticamente nuevo. La tercera generación del
modelo ofrecía un aspecto totalmente renovado, con unas líneas de carrocería
más suaves y armoniosas. El Polo, disponible entonces por
primera vez en versión de cinco puertas, se había convertido en un coche
propio de un segmento superior. Sus dimensiones interiores y cotas de confort
habían aumentado de forma perceptible. Con esta evolución,
Volkswagen marcaba una nueva tendencia: los compactos
comenzaron a aumentar sus cotas, y a ofrecer más confort y seguridad.
A los dos conocidos motores de 45 y 55 CV, se agregaron el motor 1.6 de 75 CV
y posteriormente el motor diesel de 1.9 litros de aspiración normal con una
potencia de 64 CV. El Polo Classic (no comercializado en
España) fue presentado en agosto de 1995 para completar la gama.
Las versiones mecánicas se iban ampliando. A finales de 1996, se
presentó el motor 1.7 SDI con una potencia de 60 CV. El Polo
se convirtió con esta económica mecánica, con la que alcanzaba una velocidad
de 160 km./h, en el primer coche del mercado alemán que conseguía un consumo
medio de 5 litros a los 100 km..
En 1997, se presentaba el modelo Variant, y se ponía a la venta el
Polo TDI de 110 CV. El Polo GTI con motor
de gasolina de 120 CV era en ese momento el tope de gama. La producción del
modelo continuaba batiendo récords: los 4 millones de unidades se completaron
en 1995, los 5 millones en 1997 y los 6 millones en
1999.
El Polo había alcanzado las 6.233.000 unidades fabricadas
cuando la nueva generación se presentó en el Salón del Automóvil de Francfort
de 1999. Basado en su predecesor, el nuevo Polo
ofrece un aspecto totalmente renovado. El nuevo diseño del frontal y la zona
posterior, y la carrocería totalmente galvanizada, acercan aún más al
Polo al segmento de los compactos medios.
Los importantes cambios realizados en su interior acompañan con armonía a los
cambios del diseño exterior. El panel de instrumentos con iluminación azul y
los controles imponen un estilo similar al utilizado en su hermano mayor, el
Golf. El capítulo seguridad también se ha mejorado, con la introducción de
airbags de conductor y acompañante como equipamiento de serie en todas las
versiones.
La gama de motores consta, en el mercado español, de cuatro mecánicas de
gasolina desde 50 a 125 CV y dos diesel, un SDI de 64 CV y un TDI de 75 CV.
Los estilos de acabado disponibles en nuestro mercado son el Conceptline,
Trendline y GTI.