
El
municipio de Noia ocupa el fondo de la ria de Muros y Noia, la mas
septentrional de las cuatro grandes del sur de Galicia. El rio Tambre, al
norte del término, le sirve de separación del ayuntamiento de Outes. Al sur y
al este lo hace con Lousame durante una larga e irregular línea limítrofe que
no sigue hitos naturales de demarcación. Municipios limítrofes de Noia
también son Brión al Nordeste y Porto do Son al suroeste. La principal via de
comunicación es la carretera C-543 de Santiago a Noia. Dista 34 kilómetros de
la capital gallega y 96 de A Coruña. También atraviesa la ciudad la C-550 de
Cee a Tui por la costa. Por ella se comunica con Muros, Cee y Fisterra hacia
el norte, y con Porto do Son y Ribeira hacia el Sur. Una carretera atraviesa
la península de Barbanza y pone en comunicación a Noia con Boiro (18
kilómetros), en la ria de Arousa.
En el municipio de Noia encontramos dos zonas claramente diferenciadas.
Una es la que rodea la ciudad en uno de los fondos de la ria donde vierten
sus aguas el Vilaboa, el Tállara y el Traba. El primero desciende desde las
proximidades del monte Iroite y da vida al ensoñador valle de Argalo;
desemboca en el barrio de Campo, de la parroquia de Obre. El rio Tállara baja
desde Moimenta por tierras de Lousame y forma un pequeño estuario antes de
juntarse con el Traba bajo el puente de Noia. El Traba recoge las aguas de
los arroyos de Vilacoba, Pesqueira y San Xusto, y llega a Noia por debajo de
un puente gótico, construido en el siglo XIV. Posteriormente se levantó un
nuevo puente para comunicar la ciudad con el barrio de San Lázaro.Una segunda
zona es la que ocupa la vertiente izquierda del Tambre,
más montañosa y menos poblada. El río Tambre marcha encajonado
hasta las proximidades de Ponte Nafonso, donde se forma un estuario de gran
belleza paisajística entre nuestro concello y el de Outes.La densidad de
población es muy alta, sobre todo en los alrededores de la capital municipal,
y alcanza una media de 386 habitantes por kilómetro cuadrado. La población
total del municipio es de 14.092 habitantes, de los que 5.918 se concentran
en el núcleo urbano. La extensión es de 36,5 kilómetros cuadrados.Las
principales actividades de la población se centran en la pesca, la
agricultura y el comercio. En la pesca destaca el berberecho que se cría y
recoge en los arenales que han recibido la denominación popular de Costa del
Berberecho. La villa es uno de los centros comerciales mas importantes de la
comarca.
La iglesia de Santa María a Nova, o
del Don, declarada monumento histórico-artístico nacional, se halla en el
centro de la Quintana dos Mortos, curioso cementerio que, según la leyenda,
fue hecho con tierra de Palestina traída en barcos noieses. El templo, pese a
su tardía construcción, se puede catalogar como románico con influencias
ojivales. Pasada la reja del atrio, en el muro de la derecha se halla un
curioso escudo muy desgastado; representa a un guerrero empuñando una espada
contra una bestia informe. Una leyenda dice que representa al caballero
Armero, que mató a la misteriosa bestia que moraba en el cementerio y
devoraba todo cuanto ser viviente entraba en él. En el exterior destaca el
tímpano policromado de la puerta principal, que representa la Adoración de
los Magos, y la figura del obispo Landoira de rodillas a la izquierda de la
Virgen. El cobertizo le fue añadido en 1817. Adosados al muro tabernero noiés
que hizo una importante donación a la cofradía de clérigos en el año 1397;
este sepulcro fue traído de la iglesia de San Martiño en el año 1930. En el
centro del templo se asentaron varias losas sepulcrales trasladadas desde el
cementerio. A la izquierda de la capilla mayor tenemos la capilla de los
Carneiro, banqueros de los obispos de Compostela en el siglo XIV, hoy
convertida en un pequeño museo con piedras de armas, sepulturas y otros
restos arqueológicos de la villa.
San Martiño y O TapalLa plaza de O Tapal lleva este nombre por haber sido en otro tiempo lugar
cerrado y privado del pazo de los Churruchao, edificio del cual sólo queda la
hermosa ventanita gótica frente a la iglesia. Esta plaza tenía salida a
través de dos puertas hoy desaparecidas.
La iglesia de San Martiño fue mandada construir por el arzobispo Lope de
Mendoza en el solar donde había una ermita a Santa María. Se terminó en el
1434, en estilo ojival con un cierto aire románico en la ornamentación. Es de
una nave y ábside pentagonal, coronado por almenas que le dan un cierto aire
de fortaleza. Portada principal de gran belleza. Las figuras de los doce
apóstoles adornan los fustes de las columnas y una imagen de Cristo preside
la clave y se representa rodeado por los doce ancianos del Apocalipsis con
sus instrumentos, mientras los dieciséis ángeles en la arquivolta superior
hacen escolta. Las figuras de San Gabriel y de la Virgen se hallan en los
costados. En el interior, retablo renacentista en la capilla de los
Valderrama y las dos conchas gigantes que , hacen de pilas bautismales,
donación del heroico marino noiés Luis de Cadarso (1844-1898), comandante de
navío de guerra de la Armada española Reina Regente y muerto en la defensa de
Manila en la guerra contra Estados Unidos. Un enorme rosetón se abre en la
parte superior. Las torres no se llegaron a rematar.
A la de la izquierda le fue añadido un
techo piramidal sobre el campanario en el siglo XVI.En la de la derecha está
el reloj que regaló el marqués de Monroi. En el tímpano se colocó un escudo
de Castilla y León franqueado por otros dos iguales del arzobispo Mendoza. Se
conservan las ménsulas que soportaban el cobertizo que rodeaba los muros del
templo.
ObreEn la parroquia de Obre, que forma uno de los barrios periféricos del núcleo urbano noiés, nos sorprenden,-dos interesantes pazos: el de Pena de Ouro y el de Bergondo. La iglesia parroquial de Santa María conserva el ábside románico, con arco triunfal y una ventanita en el testero. Se dice que aquí estaba el Ebora Portus citado por los historiador grecorromanos. El pazo de Pena de Ouro compone de un edificio moderno de comienzos del siglo XX de estilo barroco compostelano, en el que colocaron piezas arqueológicas traídas de otros lugares y de notable interés.
Destaca en primer lugar el claustro románico trasladado en 1920 desde el monasterio de Toxosoutos. Esta notable pieza arquitectónica, que sirve de patio central del pazo, es de reducidas dimensiones pero de gran belleza de formas en su primer cuerpo de arcadas, único que llegó hasta nosotros.
Tiene columnas geminadas con capiteles de ornamentación vegetal. Tampoco hay que olvidar los numerosos escudos, repartidos por diversos lugares -incluso sobre el césped de los jardines-.
El pazo de Bergondo está formado por dos edificios desiguales entre los que se abre un pequeño patio defendido por muro almenado y portalón. Incluida en el conjunto figura la capilla de San Diego de Alcalá. Podemos ver cuatro escudos en la fachada.