El Hada Hechicera, una figura que inspira y atemoriza al mismo tiempo, es la
representación en la tierra de la Dama del Lago y, por tanto, la persona más
influyente de toda Bretonia. Su voluntad es la voluntad de la diosa e incluso
los reyes de Bretonia deben inclinarse ante sus sabios consejos. Los
caballeros del Grial, tras haber jurado dedicar su vida a la Dama, están
obligados por sus votos a responder a cualquier llamada o decreto del Hada
Hechicera. Sus votos establecen que atender a la llamada del Hada Hechicera
es primordial, incluso por encima de la lealtad a su duque y al rey, ya que
el Hada Hechicera y la Dama del Lago representan Bretonia mucho mejor de lo
que nunca la representará ningún señor terreno. En los momentos en los que el
rey no tiene heredero, solo el Hada Hechicera tendrá poder para decidir quién
ocupará el trono. Fue durante los tiempos del rey Ballaume el Valiente cuando
se tuvo mayor evidencia del poder del Hada Hechicera, que ordenó a los
caballeros del Grial que expulsaran al rey de la corte y lo desposeyeran de
su título y de su honor, antes de que ella lo desterrara del reino y nombrara
un sucesor.
Se tiene la creencia de que, a lo largo de los siglos, ha habido muchas Hadas Hechiceras. Lo que es evidente es que ha recibido diferentes nombres. A la actual Hada Hechicera se la conoce por el nombre de Morgiana. Algunos piensan que el Hada Hechicera existe desde los inicios de Bretonia y que tiene miles de años. Otros dicen que, cuando el Hada Hechicera se retira para siempre al Otro Mundo, se reencarna instantáneamente de forma que puede seguir desempeñando su deber sagrado en la tierra.
Como se encuentra al margen de la jerarquía existente en Bretonia, el Hada Hechicera viene y va por donde le place y cuando le place, guiada tan solo por la voluntad de la Dama del Lago. Se sabe que suele aparecerse ante los caballeros andantes y que los guía en su camino final hacia la Dama. Mientras viaja por la tierra, escabulléndose misteriosamente en los lugares sagrados, reúne junto a ella a niños jóvenes, niños en los que late un intenso poder que solo ella puede ver. Estos elegidos acompañan al Hada Hechicera a un lugar que está más allá del tiempo y de la mortalidad, al misterioso Otro Mundo. Las niñas suelen retornar años más tarde convertidas en damiselas de la Dama, bendecidas de espíritu y corazón. De los niños nunca más vuelve a saberse nada.
En los momentos de peligro grave para Bretonia, el Hada Hechicera alzará en armas a los duques e incluso al rey y los preparará para el combate. A veces cabalgará a la cabeza de estos ejércitos y verterá sus poderes sobrenaturales sobre aquellos que combaten en nombre de la Dama. Su furia es legendaria y temida por todos y sus penetrantes ojos inspiran terror y sobrecogen por igual a amigos y enemigos. Se dice de ella que ha llamado a los relámpagos del cielo y les ha ordenado que cayeran sobre sus enemigos y que a algunos los ha sometido con su simple mirada.